Excursiones en Salta


En la ciudad capital y zonas aledañas, la actividad principal es el turismo, que recibe una gran cantidad de visitantes todo el año, tanto nacionales como internacionales, debido al gran caudal y variedad de acciones turísticas a realizar.

Quizás la postal más conocida y recomendada sea el famoso Tren de las Nubes, atracción emblemática de Salta. Este paseo, que se realiza en un tramo ferroviario del ramal c-14 de la línea General Manuel Belgrano, une la estación de Salta con el viaducto 

La Polvorilla, sobre la Cordillera de los Andes a una altura que supera los 4000 metros. El recorrido se realiza sobre una superficie de 434 km (ida y vuelta) y tiene una duración de 16 horas, llevándose a cabo todos los días del año, excepto los 3 meses de verano debido a las fuertes lluvias, características de la época estival, que generan malas condiciones para el viaje, razón por la cual el servicio se suspende. 

Salinas Grandes es uno de los sitios de paso obligado para todo aquel que visite Salta y disfrute de los espectáculos únicos e irrepetibles. En el límite con Jujuy, en un área de 212 km² que conecta la zona de La Poma con Tumbaya, se ubica un enorme salar cuyo nacimiento data de 10 millones de años, y constituye un paisaje impresionante. Sitio ideal para obtener fotografías de otro mundo y realizar largas caminatas. Es importante llevar gafas oscuras debido a la blancura del suelo y el reflejo del sol en el mismo, que puede lastimar la vista. 

Para los que busquen empaparse de historia indígena, Santa Rosa de Tastil es un sitio a tener en cuenta. A pesar de que la pequeña ciudad está a 106 km de Salta Capital, guarda en su interior un verdadero tesoro: Las Ruinas de Tastil. Los escombros visibles 

son los vestigios que permanecen de una civilización pre-incaica que habitó la zona entre los siglos XIV – XV. Del poblado se observan plazas, calzadas y hasta un cementerio. En el pueblo de Santa Rosa, ubicado a 2500 metros de las ruinas, se puede visitar un museo que exhibe cerámicas, tejidos y máscaras de la cultura mataca.

Rosario de la Frontera es un nombre reconocido para los amantes de las termas. Esta ciudad, famosa por sus piscinas naturales, que alcanzan 9 tipos de aguas, está dedicada casi de forma exclusiva al turismo, para lo cual se ha establecido un notable desarrollo hotelero que contrasta con la zona montañosa que recubre la ciudad. Pero no todo es relax y disfrute en las termas, los visitantes de Rosario de la Frontera tienen una oferta de turismo aventura inigualable, con excursiones como visitas a una capilla de piedra, cabalgatas, una piscina construida con piedra volcánica cuyas aguas alcanzan los 90°, caminatas con diferentes niveles de dificultad, canchas de tenis y golf, etc.

Los fanáticos de los espacios vírgenes y verdes tienen en el Parque Baritú un lugar de ensueño para conocer. Ubicado en el Departamento de Santa Victoria, constituye uno de los lugares más preservados de todo el país, y es uno de los sitios menos conocidos y recorridos por el turismo. Su escasa fama se justifica debido al difícil acceso que el parque tiene: para visitarlo no solo se debe avisar previamente al guardabosque, y confirmar con éste la disponibilidad del tour, sino que por la escasa intervención del hombre en el ambiente, el único ingreso se realiza desde suelo boliviano, con lo cual para visitarlo se debe cruzar la frontera. A pesar del escollo que esto puede representar, es un sitio donde uno instantáneamente se conecta con la naturaleza y siente una paz inigualable.

Las excursiones en Salta responden a los gustos y preferencias de todos aquellos que decidan realizar un viaje a la provincia. 

 Valles Calchaquíes

Los Valles Calchaquíes son un sistema montañoso de más de 500 km de extensión que atraviesa Salta, Tucumán y Catamarca, famoso por sus zonas vitivinícolas, riqueza cultural e histórica y caudal turístico.

Trekking y montañismo, cabalgatas, turismo arqueológico, travesías en 4x4 y degustaciones de vinos son solo algunas de las actividades que se pueden realizar en esta porción cubierta por paredes de vegetación y joyas naturales.

El alojamiento de los Valles Calchaquíes está compuesto de una excelente oferta, satisfaciendo las necesidades para los jóvenes que emprenden un viaje de mochilero y busquen hostels, posadas y campings, hasta aquellos que elijan confort y nivel, teniendo cabañas de lujo y hoteles 5 estrellas. 

La Ruta Nacional 40 es la principal conexión entre todos los puntos turísticos de Salta y los pueblos de los Valles Calchaquíes, entre los que se puede mencionar a, quizás su mayor referente, Cafayate, un verdadero símbolo nacional por su belleza natural y calidad de sus vinos. 

Cafayate tiene como particularidad que combina las visitas a los viñedos, con una gran cantidad de espacios verdes, el amplio desarrollo turístico y hotelero con una característica paz y tranquilidad, en síntesis, un equilibrio perfecto para aquel que busque encontrar su sitio en el mundo. Sus bodegas son de renombre internacional, debido principalmente a la uva torrontés, fruto que produce un vino blanco dulce inigualable. En los alrededores vale la pena visitar la Quebrada de las Conchas y los Médanos.

Molinos es un calmo pueblo que apenas supera los mil habitantes y que resguarda en su interior un encanto especial. La visita, que no lleva más de una tarde de caminata, permite recorrer en sus calles vestigios históricos del Siglo XVII entre los que se destaca la Iglesia Don Pedro de Nelasco y la Casona, localizada en los márgenes del Río Calchaquí. 

También es imprescindible, para todos aquellos que arriben a Molinos, recorrer el Fuerte de Tacuil, las Ruinas de Churcal y la Laguna de Brealito.

San Carlos, localidad pegada a Cafayate y famosa por los festivales y ferias en época veraniega, se caracteriza por ser una de las áreas más pequeñas pero con más vida de los valles. Además de la Fiesta de Barro Calchaquí, el pueblo alberga las discotecas nocturnas de moda en la zona, razón por la cual la vida nocturna es de las más concurridas de todo Salta. Durante el día se puede visitar la Cascada de Celia, Peñas Blancas donde permanecen los restos de un cementerio indígena y bañarse en el río.

Por último, Cachi es un poblado que mantiene la línea de los valles: una burbuja natural de armonía y paz. Constituye un paseo de escaso movimiento y excursiones, pero de mucha belleza e historia. Además de caminar las callecitas, la Municipalidad, el Museo Arqueológico y la Plaza Principal son las construcciones que vale la pena ver.

Un paquete turístico a Salta suele tener como una de sus máximas atracciones Cafayate y los Valles Calchaquíes, una de las mejores actividades a realizar.

 

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